Estudios: Situación de la Libertad de Expresión en Latinoamérica

Estudio de LIBERTAD Y DESARROLLO: Serie Informe Nº127

Resumen Ejecutivo

A finales de los años ochenta y comienzos de los noventa se gestó una ola democratizadora en Latinoamérica, en consonancia con los cambios que experimentaba el mundo. Sin embargo, a pesar del alejamiento de las amenazas de quiebre institucional, las democracias latinoamericanas no han logrado su consolidación.

Es incuestionable el papel que la libertad de expresión desempeña en el fortalecimiento de la democracia y el respeto de los Derechos Humanos. Si se limita la libertad de expresión se restringen las posibilidades de fiscalización ciudadana y se da cabida a abusos por parte de las autoridades y de la propia sociedad civil.

Las crecientes denuncias sobre violaciones a la libertad de prensa han llevado a un panorama sombrío del futuro de la libertad de expresión. El aumento de dificultades empresariales provocadas por algunos gobiernos y el retroceso en el ejercicio de la libertad de prensa se ha producido en un tiempo relativamente corto, después de una etapa prometedora en la que prácticamente todos en América Latina parecían ya convencidos de la importancia de alentar la libertad de expresión, como elemento básico de los nuevos regímenes democráticos.

En efecto, existe un déficit evidente en materia de calidad institucional así como en el ejercicio del poder efectivo para gobernar, de allí que, frases publicadas en los medios que califican el 2011 como “el año más trágico de las últimas dos décadas para la prensa latinoamericana”, nos llevan a preguntarnos qué está pasando en la región.

1. Introducción

A finales de los años ochenta y comienzos de los noventa se gestó una ola democratizadora en Latinoamérica, en consonancia con los cambios que experimentaba el mundo, y dentro de los que Huntington (1994) llamó la Tercera Ola. Sin embargo, a poco andar hemos sido testigos de un panorama ensombrecido, que ha dificultado la consolidación de las democracias en la región.

En América Latina, con excepción de Cuba, prácticamente todos los países cumplen con las características y condiciones más elementales de un régimen democrático, como son las elecciones libres y periódicas y el sufragio universal. No obstante, son condiciones necesarias pero no suficientes.

Hay, además, tres atributos que constituyen una “condición de entorno básico” para la democracia formal, y afectan directamente el comportamiento de los indicadores de la democracia real. Nos referimos a la eficiencia política y calidad institucional; el ejercicio de poder efectivo para gobernar (por parte de los gobernantes electos); y el respeto a las libertades civiles y los derechos políticos. Estos tres atributos hacen
operativo el concepto de democracia real.

La democracia no es solamente un procedimiento de gobierno; es también un sistema de derechos. La amplitud o la disminución de derechos otorgados a los ciudadanos, así como la libertad o restricción con que se ejerzan esos derechos nos acercarán o alejarán de los extremos del continuum democrático.

No obstante, a pesar del alejamiento de amenazas de quiebre institucional, las democracias latinoamericanas no han logrado su consolidación. Existe un déficit evidente en materia de calidad institucional así como del ejercicio del poder efectivo para gobernar, de allí que, frases publicadas en los medios de comunicación que
califican el 2011 como “el año más trágico de las últimas dos décadas para la prensa latinoamericana”, nos llevan a preguntarnos qué está pasando en la región.

En cuanto a violencia contra los periodistas, en general perpetrada por el narcotráfico y, en muchos casos, en connivencia con funcionarios corruptos, éste ha sido uno de los peores años de la década. Esto implica no solo el asesinato de periodistas, sino también el “acoso legal” contra la libertad de expresión en algunos
países, a través del uso de leyes que permiten acusar a periodistas de desacato y difamación y la aprobación de nuevas leyes que imponen mayor regulación a los medios por parte del Estado, en países como Venezuela, Bolivia y Ecuador. El problema es que estas prácticas de hostigamiento judicial se están extendiendo en
la región.

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Fuente: Libertad y Desarrollo (Chile): “Situación de la Libertad de Expresión en Latinoamérica”, Serie Informe Nº127, febrero 2012.