Nicaragua: Un informe conjunto positivo

Por:

José Afán Aguerri

En:

La Prensa

País:

Columnas

Fecha:

26 de enero de 2017

En el marco de los diversos acontecimientos políticos acaecidos desde junio del año pasado y a raíz del informe que la OEA le presentó al gobierno sobre los temas relacionados con el proceso político electoral, el pasado 15 de octubre se suscribió un “Acuerdo entre el Gobierno de la República de Nicaragua y la Secretaría General de la OEA” en donde se estableció una mesa de conversación para abordar en forma conjunta y de manera constructiva los temas contenidos en el informe.

El mismo acuerdo estableció que se iba a presentar un informe conjunto en 3 meses. También estableció que de no haber acuerdo para la presentación del informe, cada parte presentaría su propio informe.

En el ámbito de ese acuerdo, fue que el Secretario General de la OEA Luis Almagro visitó el país los días 1 y 2 de diciembre del año pasado, quien se reunió con autoridades nacionales y representantes de amplios sectores políticos, religiosos y gremiales del país, incluyendo Cosep.
Posterior al encuentro con el Secretario Almagro, expusimos que el país necesita tener estabilidad política y por eso sería importante que al cumplirse los tres meses de diálogo, viéramos una posición de consenso entre la OEA y el Gobierno, pues de darse ese resultado significaría que se estarían abriendo los caminos para poder darle respuesta a los distintos problemas que tiene la sociedad más allá de los temas económicos.
También dijimos que estábamos a mediados de ese proceso y que aunque había que esperar el resultado al final de los tres meses, expresamos que salíamos con una posición optimista en relación a lo que teníamos que empujar en Nicaragua hacia el futuro.
No alcanzar un informe de consenso resultaría en que el país se abriría a otra crisis política con nuevas consecuencias negativas.
Es por ello que la primera valoración a destacar al conocer el Informe Conjunto de la Mesa de Conversación e Intercambio Constructivo es positiva. Si esto no hubiera sido así, ¿cuáles serían los titulares si las partes hubieran presentado informes por separado? ¿Cómo se hubiera afectado el proceso político, económico y social en ese contexto? ¿Qué se estaría hablando de Nicaragua internacionalmente y cuál sería el impacto en general para el país? Sin lugar a dudar las reacciones serían enormemente negativas.
En segundo lugar, el informe abre una oportunidad que hemos venido planteando por mucho tiempo. Como Cosep, hemos venido planteando que el país necesita procesos electorales que sean creíbles para todos, que sean inclusivos, y que tengan observación nacional e internacional independiente.
Y no solo Cosep, prácticamente todos los sectores que no somos gobiernos hemos venido planteando lo mismo. Hoy, por primera vez, se abre la posibilidad para que podamos trabajar hacia el futuro estos temas que habían sido demandados por años sin respuesta y teniendo como garante a la OEA.
Tanto el gobierno como el ejecutor principal del acuerdo como la clase política en general tienen que asumir un compromiso con visión de país que permita abordar los temas de manera seria y responsable para fortalecer la institucionalidad electoral y política del país.
En este sentido, cabe destacar, que si cualquiera de las partes lo considera así, el acuerdo no limita la participación de partido político alguno o de cualquier sector de la sociedad civil para poder aportar insumos y aportes técnicos que permitan alcanzar los objetivos planteados.
En este sentido es importante que los diferentes sectores sean incorporados para que la gran mayoría de los sectores nos apropiemos del compromiso final.
Se ha establecido una fecha, menos de cinco semanas, para la firma de un Memorándum de Entendimiento que incluirá los aspectos técnicos del trabajo conjunto a llevar a cabo y los trabajos que se desarrollarán en los próximos tres años.
Sin embargo, el acuerdo incluye tareas específicas que inician con el seguimiento a las elecciones municipales de este noviembre y el perfeccionamiento del sistema de representación política y mecanismos que lo fortalezcan jurídicamente.
En este sentido es también positivo que la OEA “dará seguimiento de forma objetiva, imparcial y transparente, y con la capacidad técnica apropiada a las elecciones municipales del 2017.” Hace menos de ocho meses la posición del gobierno en relación a la OEA y a la observación era otra.
Hoy el diálogo ha resultado en este Informe Conjunto, que si sabemos aprovechar la oportunidad, nos debe llevar nuevamente en una ruta de fortalecimiento institucional electoral y político que el país demanda y necesita.
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*Economista, Presidente del Consejo Superior de la Empresa Privada (COSEP).  @jaguerrich
Publicado originalmente en La Prensa (Nicaragua), el 24 de enero de 2017