Bolivia: Inflación: Otro obstáculo para la lucha contra la pobreza y la desigualdad

Por:

Luis Gonzales C.

En:

http://faroteilumina.blogspot.com/

País:

Bolivia

Fecha:

16 de marzo de 2011

La inflación anualizada a febrero de 2011 es de 17.8%, mientras que la de alimentos alcanza el 31.2%. Este impuesto perverso es una bomba de tiempo que crece sin control y cuyos principales perjudicados son los pobres. La pobreza es un problema complejo, sin embargo permitir que la irresponsabilidad de pocos sea el costo de la mayoría es eliminar las oportunidades y las libertades de elección de los ciudadanos de un país.

La pobreza es medida por más de un  método[1] y las interacciones con diversos aspectos sociales y económicos hacen un problema con relaciones multilaterales. Factores institucionales, educación, salud, servicios básicos, contenidos nutricionales, desigualdad de ingresos, características micro y macroeconómicas, estructurales y de corto plazo son algunos de los muchos aspectos que son parte de esta problemática de política pública que, en Bolivia, aflije en promedio a 6 de cada 10 bolivianos.

La inflación, en particular la de alimentos, es uno de los problemas macroeconómicos que afecta severamente a pobres, acentúa la desigualdad y es el impuesto más alto que pagan consumidores y productores; distorsionando las expectativas a futuro. A continuación, detallaré la evidencia empírica y los hechos por los cuales, la inflación, es un tema de primer orden en la agenda de políticas públicas en países con niveles altos de pobreza como en Bolivia.

En la literatura económica, Easterly y Fisher (2000)[2] es uno de los trabajos con mayor impacto, y  analiza dos perspectivas para encarar la pregunta: primero realiza una encuesta de expectativas de 31,869 personas en 38 países donde el tema más importante y de mayor atención en la discusión pública es el control de la inflación. De igual manera, adoptando una perspectiva econométrica, se evidencia que ante el aumento de un punto porcentual de inflación anual, en promedio, el impacto en las distintas formas de medición de la pobreza puede ser de entre 0.1 y 0.6 puntos porcentuales. A mayor inflación mayor pobreza.

La evidencia para Estados Unidos muestra que entre los años de 60’s y principios de los 90 para Brasil. En Bolivia, con los datos disponibles desde 1996 a 2008, no es clara la relación entre estas dos últimas variables. Sin embargo, existe una tasa promedio de incidencia en la pobreza del 60% en promedio y la desigualdad medida con el coeficiente de gini[6], en promedio, para esos años alcanza un 0.6 mostrando una economía con una alta desigualdad.

En el corto plazo, la dependencia salarial es más directa en niveles de ingresos bajos, especialmente con recursos que son más líquidos y no necesariamente indexados con la inflación. Como se muestra en el gráfico[7] siguiente, el presupuesto destinado a alimentos en personas de niveles de ingreso bajos es más alto que en aquellas personas con ingresos mayores. Los pobres destinan más recursos a alimentos para cubrir las necesidades básicas que los ricos.

La inflación de alimentos es el problema más directo que afecta de inmediato a la población con menos recursos. Los shocks en este mercado pueden ser vistos por oferta y demanda. Los shocks de oferta, pueden ser provocados por cambios climatológicos (sequías, inundaciones, o bajos rendimientos de las cosechas), uso de la tecnología como mejoras en la biotecnología de semillas y técnicas de riego; o provocados por políticas públicas que afecten a la producción de alimentos, como por ejemplo,  elevación de aranceles, cuotas de importación o restricción a las exportación de alimentos.

Shocks de demanda pueden por otro lado provenir por un incremento de la demanda de alimentos de parte de la población pobre que destina los ingresos extra a alimentos de manera gradual, el cambio en la dieta nutricional de países que van alcanzando niveles de desarrollo más elevados o costos alternativos como el caso los bio-combustibles en 2007 y 2008.

Es evidente que la problemática de la pobreza es un tema que es multilateral y uno de los obstáculos más severos es la inflación. Para un tratamiento frontal en la lucha contra la pobreza y desigualdad es necesario la adopción de medidas de fomento a la iniciativa privada en el corto y largo plazo: La firma de acuerdos de acceso a mercados internacionales, rebaja de aranceles de importación y eliminación de restricciones a las exportaciones fomentará en alguna medida la producción de alimentos para el abastecimiento interno.

La fijación de precios en los mercados hace que la especulación incremente más que proporcionalmente los precios en los mercados y crea la aparición de mercados negros, donde los pobres no tienen los recursos monetarios para enfrentar los regateos de precios que son desiguales e injustos.

Una política urgente en la actual coyuntura es la reprogramación y restricción del gasto público. Son importantes los programas sociales, sin embargo estos deben ir acompañando una política macro de estabilidad económica y no un afán político.

En el largo plazo, la Institucionalidad permitirá que sean creíbles los anuncios de combatir la inflación a través de metas, políticas monetarias y contracciones fiscales. Por otro lado, asegurar los derechos de propiedad, permitirá a las personas emprender actividades productivas que fomenten el empleo y brinden oportunidades de trabajo a más gente estimulando la inversión y el mejoramiento del sector productivo.

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* Investigador de POPULI (Bolivia). Economista de la Universidad Católica Boliviana, máster en Macroeconomía aplicada en la Universidad Católica de Chile y profesor adjunto en la misma Universidad.

Fuente: http://faroteilumina.blogspot.com/


[1] Una de las medidas más usadas para la medición de la pobreza en Bolivia es la “línea de la pobreza” que calcula cuanta gente, con sus ingresos, alcanza un nivel de consumo mínimo de calorías al día. El Banco Mundial establece la línea de la pobreza en UD$2.5 y la línea de la pobreza extrema en USD$1.5 para mayores referencias: “Handbook on Poverty Statistcs: Concepts, Methods and Policy Use  United Nations Statistics Division”, diciembre de 2005.

[2] Inflation and the Poor, Policy Research Working Paper 2335

[3] Ver Blank and Blinder(1986) “Macroeconomics, Income Distribution, and Poverty” in Fighting Poverty: What Works and What Doesn ‘t, edited by Sheldon Danziger and Daniel Weinberg, pp. 180-208, Cambridge MA: Harvard University; Cutler y Katz(1991) “Macroeconomic Performance and the Disadvantaged.” Brookings  Papers  on Economic  Activity, 2 y Powers(1995) “Inflation, Unemployment, and Poverty Revisited.” Economic Review, Federal Reserve Bank of Cleveland.

[4] Robert Lucas (2000) Inflation and Walfare, Econometrica V 68

[5] Cardoso (1992) Inflation and Poverty WP 4006 NBER

[6] EL coeficiente gini establece que si es 0 hay una igualdad en la distribución del ingreso, si es 1, la desigualdad en la distribución es  plena.

[7] Dessus R, Herrera S. y R De Hoyos (2008)”The impact of Food on urban poverty and its monetary cost:  back of the envelope calculations”