Bolivia: Ataques a la Iglesia

Por:

Oscar Ortiz Antelo

En:

El Deber (Bolivia)

País:

Bolivia

Fecha:

29 de noviembre de 2010

 Las principales autoridades del Gobierno boliviano se han turnado en los últimos días para atacar a la Iglesia Católica, insultando y procurando descalificar al Santo Padre, al Cardenal Julio Terrazas y a la Conferencia Episcopal Boliviana en su conjunto. Estos ataques expresan una vez más la intolerancia del Movimiento al Socialismo con cualquier crítica democrática y una nueva manifestación de su pretensión totalitaria al pretender acallar y destruir a todo liderazgo alternativo, aunque este se exprese en el campo moral como sucede con los prelados católicos.

Qué es lo que han dicho los obispos para merecer semejante avalancha de despropósitos y agresiones, impropias de autoridades teóricamente democráticas. Pues nada a lo que no tuvieran derecho a manifestar como también lo debiera poder hacer cualquier ciudadano en el marco de la libertad de expresión.

Las reflexiones episcopales han reiterado su constante preocupación porque las esperanzas de cambio del pueblo boliviano están en riesgo de frustrarse por la tentación del pensamiento único, el amedrentamiento, la confrontación, el narcotráfico y la corrupción, al mismo tiempo que cuestionan que en varios hechos de tensión y de lucha social ocurridos en el país se han violado el respeto a la persona humana y sus derechos fundamentales.

Al inaugurar la última Asamblea de Obispos, Monseñor Jesus Juarez declaró que:

Monseñor Tito Solari, Arzobispo de Cochabamba, levantó las mayores iras del oficialismo al declarar que al conversar con padres de familia de áreas rurales, estos le expresaron su preocupación por la gran cantidad de niños que  se dedican a la venta de droga en la ruta que une las ciudades de Santa Cruz y Cochabamba y las consecuencias que esta conducta tendrá sobre su futuro.

Cuál es el tema de fondo en este conflicto desatado por el Gobierno de Evo. Continuar eliminando toda voz crítica que con independencia y liderazgo moral denuncie las violaciones a los derechos humanos y los profundos daños que continúan causando a nuestra sociedad la corrupción y el narcotráfico. Debilitar a la Iglesia Católica para pretender apartarla de la educación que el Gobierno pretende controlar para politizar la formación de la niñez y así soñar con la perpetuación en el poder y la concentración total del mismo, único objetivo al cual ha quedado reducido el proceso de cambio del que tanto nos habla el presidente y su partido.

*Ex presidente del Senado Nacional de Bolivia

Fuente: El Deber (Bolivia), 24 de noviembre de 2010